En la Biblia hay un libro muy especial y bastante raro. Se titula El Eclesiastés, y se dice que que fue por el sabio rey Salomón en su ancianidad, cuando ya estaba desilusionado de todo lo que en sus años mozos le había ilusionado y atraído.
Allí insiste en esto: Todo pasa. todas las cosas llegan a cansar y a desilusionar, nada hay nuevo sobre la tierra,. Lo que fue eso sera, Todo es vanidad y como tratar de atrapar vientos .Nada queda, los placeres se van demasiado pronto...y cuando parece que va a dar un contento duradero, se acaba cuando menos pensamos...etc.
Todo se va yendo, lo bueno y lo malo, el placer y el dolor, la aprobación y la desaprobación. Nada, nada que no sea Dios, puede llenar el Corazón Humano.
Ley de Todos
Cada uno de nosotros puede firmar esas declaraciones del sabio de la antigüedad. Los pensamientos, las emociones,los deseos, los sustos y los consuelos, llegaron y se marcharon. Hemos sentido alegría y tristezas, consuelos y desilusiones, opiniones y depresiones, enojos y tranquilidades, orgullo y humillaciones y desprecios y todo se ha ido yendo y ha sido reemplazado por otros sentimientos y pensamientos. ¿Y qué ha quedado de todo eso?. Es como querer atrapar vientos, responde Salomón. ¿Entonces para qué concederle tanta importancia a cada una de estas sensaciones y para que afanarse tanto por ellas?
Nuestra Opinión Contrariada.
Cuando experimentamos placer queremos que él nunca acabe, pero desaparece demasiado pronto. Cuando sentimos dolor deseamos que desaparezca muy pronto y a veces tarda bastante en alejarse. Y si persistimos en querer imponer nuestra opinión y los propios gustos, lo que conseguimos es labrarnos nuestra propia infelicidad. Lo mejor será aceptar la vida como Dios permite que nos vaya llegando,lo cual llamaba Jesús "Aceptar la cruz de cada día". Esta aceptación si trae paz y felicidad.
Buena Técnica
Los experimentos aconsejan ciertas normas que pueden ser muy útiles. Por ejemplo...cuando llega el éxito y nos quiere llevar a la vanidad, recordar antiguas humillaciones. Cuando llegan los desprecios y humillaciones, recordemos antiguos éxitos y elogios recibidos. No olvidar lo que dice el salmo de la Biblia: "Si por la tarde nos acompaña el llanto, por la mañana nos acompañara la alegría. Si sembramos llorando, cosechando cantando" (Salmo 126).
Recordar que "Dios aprieta pero no ahoga", y que cuando una puerta se cierra, otra en cambio quedara abierta para darnos la próxima oportunidad de triunfar. Con el Salmo 27 diremos: "Aunque mi padre y mi madre me abandonen. Dios nunca me abandonara".
La Decepción de un General
Cuando Francisco Borja, que era gobernador general de España, fue enviado a llevar hacia una ciudad lejana el cadáver de la reina del país, que había sido una de las mujeres más bellas de su tiempo, al abrir el ataúd vio el aquel cuerpo antes tan hermoso, convertido ahora en un repugnante y maloliento cadáver, entonces exclamo: "No serviré ya nunca más a jefes que no me puedan salvar el alma". Y dejo sus altísimos puestos del gobierno, entro de religioso y llego a ser el gran San Francisco de Borja.
¿Qué me enseña este ejemplo?. ¿Estere yo poniendo mi esperanza en seres que pueden fallar antes de lo que me imaginaba?. ¿Sera que le doy demasiado importancia a lo que es totalmente pasajero, que hoy existe y mañana ya no es?. Ojala repita la frase del Salmo 39 "Sólo en Dios pongo mi esperanza". El es el único que nunca me fallara.
Por: R. Carlson y E.Selesman
Transcrito por: Fundación Dios con Nosotros.
Hasta Pronto Amigos...Dios los Bendiga.
"¿Por qué debemos leer / estudiar la Biblia?"
Debemos leer y estudiar la Biblia simplemente porque es la Palabra de Dios para nosotros.

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